
12 Feb Consejos para ser una mujer genuinamente feliz
Se los he dicho en varias oportunidades. Yo soy una mujer genuinamente feliz y quiero que tú también lo seas. Por eso, hoy quiero abrirte los ojos ante los verdaderos pilares de la alegría, para que ser feliz deje de ser un lejano sueño y se convierta en una tangible realidad. Estoy consciente de que muchas veces las circunstancias son difíciles, pero estoy aquí para recordarte que la dicha nace dentro de ti, porque depende más de ti que de tus circunstancias.
Busca la guía de Dios para que te muestre lo importante e incluye dentro de tus propósitos una nueva forma de ver la felicidad. No te quedes pensando en lo que hubiese podido ser ni te lamentes por lo que todavía no has intentado. Decídete a lograr todo aquello que el Señor escribió en tu historia. Descubrirás un mundo hermoso, lleno de oportunidades, posibilidades y milagros.
Consejos para ser una mujer genuinamente feliz
Decisión
Antes de continuar leyendo, te pido que pronuncies la frase “yo decido ser feliz”. Verbalízala en voz alta, para que tu cerebro entienda que ya no hay otra opción que llenarte de felicidad. Todo empieza desde el momento en que tomas la decisión y comienzas a ver las cosas de otra manera.
Decídete a que a pesar de lo que pase a tu alrededor, nada podrá robarte esa alegría de vivir, de respirar, de ser hija de Dios. Y con esto no te quiero decir que todos los días sean cómodos, bonitos o de éxitos. Lo que quiero que interiorices es que pese a las circunstancias, al final del día hay muchos más motivos por los que estar feliz, que por los que estar triste.
Acción
Toma decisiones en favor de tu bienestar y comienza a disfrutar del tiempo que pasas contigo misma. Conócete, recuerda todo aquello que te hace sentir bien, vive experiencias que sean capaces de enriquecer tu alma. No te dejes para mañana y recuerda que la felicidad no es egoísmo. No te sientas culpable por dedicarte momentos especiales y dejarte consentir. Los hijos, la pareja, la casa o la oficina seguirán allí, y funcionarán mejor en la medida en que tú también funciones mejor. Vale el esfuerzo y cuando lo hagas, verás que todo puede ser óptimo si te dispones a lograrlo.
Confianza
Cuando sabes que estás en manos de Dios y que Su plan perfecto es el que rige tu vida, todo se hace más llevadero. Ten la confianza de descansar en el regazo del Padre y descargar tus preocupaciones. Recuerda que Él fue quien te creó y quien hizo todo lo bueno, visible e invisible, así que deja un lado los temores y hazle espacio a las bendiciones que vienen para tu vida de amor, paz y abundancia.
Servicio
En el servicio y en el don de dar, siempre se alberga una abundante felicidad. Entrega un poco de ti a los demás y verás cómo florece esa semilla de abundancia en tu vida. Hazlo por los demás, pero con el tiempo descubrirás que es más lo que recibes de parte del Padre cuando te dispones a hacer el bien. La recompensa vendrá transformada en Gracia divina, la vida te sonreirá en cada momento y Dios sabrá cómo enaltecer tu sacrificio en bendición.
Qué alegría que hayas podido llegar hasta el final de esta lectura, porque sé que será de mucho crecimiento para ti. Aprovecho para invitarte a disfrutar del episodio 250 de Mujer, Podcast, titulado: “Rompiendo los patrones que te impiden amar”. Ya está disponible en tus plataformas digitales favoritas, así que no te lo pierdas.
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