Consejos para trabajar nuestra paciencia

Consejos para trabajar nuestra paciencia

La paciencia es un don maravilloso que nos permite crear realidades inimaginables. Pero es bien sabido que no todas gozamos de esta virtud por igualdad de términos. Entiendo que no siempre es fácil mantenernos pacientes ante situaciones que no dependen de nosotras, pero también sé que encontrar la forma de esperar en Dios hace que todo se desarrolle conforme a Su plan perfecto y maravilloso para nuestras vidas.

Si hoy te consideras una persona impaciente o no tan paciente como quisieras ser, ten la certeza de que hay formas de trabajar este valor que te permitirán avanzar hacia ese estado de bienestar y tranquilidad. Te aseguro que tomar la decisión de tener paciencia tiene un impacto importante y positivo en la vida cotidiana. No desperdicies la oportunidad de vivir la vida con calma y paz, porque está bien que seas proactiva y enérgica, pero debes entender que hay cosas que toman su tiempo, requieren su espacio y ameritan su momento.

Consejos para trabajar nuestra paciencia

Respiración

Sí. Leíste bien. RESPIRA de manera consciente y deja de vivir corriendo sin necesidad. A veces, al tener tan automatizadas nuestras tareas del día a día se nos olvida algo tan importante como esto. Respirar es llenar de aire tus pulmones y llenar de vida tu espíritu. Sé consciente de todos los procesos que se están llevando a cabo en tu cuerpo y de que estás viva gracias a ello. Detente un momento, porque no siempre es una emergencia, no siempre hay que correr y no siempre tienes que estar en estado de alerta. No está mal parar de vez en cuando, para que puedas fijarte en todo lo valioso que tienes alrededor y agradezcas a Dios por ello.   

Realismo

En ocasiones, la impaciencia surge como un derivado de la especulación. Por eso, te aconsejo que seas realista sobre las cosas y no agendes cosas para cinco minutos cuando sabes que se pueden extender hasta una hora. Sé honesta con tus actividades, piensa en que hay cosas que no podrás controlar, contempla los imprevistos y créeme que los planes estarán más apegados a la realidad. No permitas que tus expectativas se vuelquen hacia lo ideal, más bien mantenlas aterrizadas en la realidad que estás viviendo. Recuerda, es mejor que sobre el tiempo a que te falte.

Empatía

Ten presente que no puedes hacer todo y que incluso haciendo todo, el resultado no depende completamente de ti. En ocasiones, los demás se retrasan, hay imprevistos o simplemente errores humanos que podrían alterar el ritmo de las cosas que haces. En lugar de perder el control y desesperarte, piensa que la vida diaria no es una línea recta. Más bien es un camino lleno de curvas y sorpresas. Ponte en el lugar de los demás, entiende que tus circunstancias no son las de todo el mundo, comprende que hay distintos argumentos y que todos son válidos. 

Oración

Aprovecha esos tiempos en los que tienes que esperar para hablar con Dios y pedirle que te ayude a ser más paciente. Pregúntale qué es lo que te quiere enseñar a través de esa situación y no pierdas la oportunidad de hacer crecer tu vínculo con el Señor. Recuerda que Él siempre nos llama a ser compasivos, sabios y amorosos con los demás, así como Él ha sido con nosotros. Por eso, busca sus mandamientos, profundiza en tu espiritualidad e intenta en tu cotidianidad, parecerte más a Jesús.

Qué alegría que hayas completado esta lectura. Y si te gustó, sé que vas a disfrutar el episodio 251 de Mujer, Podcast, titulado: “Principios para mantener la paz en tiempos de crisis”.  Ya está disponible en tus plataformas digitales favoritas, así que búscalo ahora, porque no te lo puedes perder. Te bendigo en abundancia, amor y propósito, a ti y a toda tu familia.

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